sábado, enero 23, 2016

¿Tiene sentido el falso juramento ante Dios y la Patria?


Cuando las autoridades políticas asumen sus cargos, juran. Prometen rectitud, respeto, justicia, patriotismo. Para ese día en que extenderán la mano derecha con tesón y orgullo muchas veces ensayado y se les cortara la voz de la vibración, se ponen el mejor traje especialmente hecho a la medida. Son trajes con bolsillo (después les hacen los que no tienen bolsillo pero no los usan). Muchas mujeres que jurarán, previamente se hacen las pestañas, las uñas, si es necesario un retoque quirúrgico de la nariz y los labios…y uno mira los resultados y exclama: cuánta falsedad. Lo de afuera, simplemente oculta lo de adentro.

Reconozcamos que hay excepciones de íntegros varones y mujeres y a esas excepciones, las conocemos por sus frutos. Pero son muchos los que incluso se turban y derraman lágrimas por el compromiso que como una pesada carga dicen que levantan sobre sus hombros. Declaran que no van a defraudar a los que los eligieron y que devolverán con sabiduría y eficiencia la confianza depositada en sus personas.

Pero es tiempo de preguntarnos en nuestro país, ¿de qué sirve el acto teatral del juramento que es un remedo de episodio solemne pero carente de significación práctica? Se revelan hechos inescrupulosos que nos muestran el modo escandaloso como se manejan los recursos públicos y cómo se usa el poder para encumbrar la economía familiar, la de los amigos, los amantes que como sanguijuelas succionan recursos que luego son escasos en salud pública y educación. Nada que ver con lo que manda la Constitución que juraron cumplir. Y a propósito:

“Artículo 188 - DEL JURAMENTO O PROMESA: En el acto de su incorporación a las cámaras, los senadores y diputados prestarán juramento o promesa de desempeñarse debidamente en el cargo y de obrar de conformidad con lo que prescribe esta Constitución”.

Jurar (Definición del diccionario) “Afirmar o negar una cosa, o prometerla, rotundamente poniendo por testigo a Dios, a algo o a alguien querido: ej., le juró por sus muertos que no lo sabía.// Someterse solemnemente a los preceptos constitucionales de un país, a estatutos, cargos, etc.”

¿Qué dicen a esto, Bogado, Karina, Ibañez, Fonseca, Gómez Verlanghieri o Ramírez Zambonini?

Y hay chicos dando clases bajo plantas de mango o tarumá, hospitales sin medicamentos. La escasez impera en sectores sociales que reclaman atención y mientras se demora la reducción de los precios de los combustibles a pesar de que el petróleo bajó a menos de la mitad de cuando nos alzaron los precios de sus derivados.

Se estudian aumentos tarifarios de la electricidad para extraer más recursos de quienes trabajan; los que no trabajan y cobran salariazos porque son amigos de los diputados y senadores, aparecen como supermanes que sobrevuelan sobre nosotros dando un triste espectáculo para ellos y ofensivo para los que abajo que debemos sacudirnos de sol a sol para garantizar el sustento ¡Que burla!

“Juro cumplir y hacer cumplir….y si así no lo hiciere, Dios y la Patria me lo demanden”. Por ahora, la Patria tiene problemas para demandarlos pero Dios si los va a demandar. Eso ténganlo por seguro, simplemente porque es fiel y es justo.

Blanca Fonseca y su privilegiado novio, Karina Rodríguez y su lapicera veloz. Ojo, ambas han presentado proyectos de leyes que pretenden incorporar la antinatural e inconstitucional ideología de género y transmutar el sustento moral del entramado legal que está basado en la cosmovisión cristiana de la vida. Es el cambio que la agenda gay internacional ya ha desarrollado en otros paises.

Hoy enfrentan la vergüenza de papelones y es bueno decirlo que eso está escrito y otros ya enfrentaron o enfrentarán esta misma situación. Calé un día reprochó al senado que un predicador cristiano Nick Vujicic, entregara el mensaje de Dios y orara en la sala de sesiones.

No pasó mucho tiempo para que su desnudez fuera expuesta a la nación y enfrentara la vergüenza. Juraron y se expusieron a que Dios los demande y va a demandar a todos porque se lo pidieron y porque además es soberano.

Pero además, tenemos que lograr que la Patria los demande. Es preciso que la fraseología juramentera deje de ser mera declamación desprendida de compromiso. Que sepan que la Patria los va a demandar porque a eso tenemos que apuntar los paraguayos.

Que lo que juran y no cumplen, sea como el bumerang que lanzan y que inevitablemente, más tarde o más temprano les golpeará.

No nos conformemos con revelar simplemente las trapisondas de quienes hacen falsos juramentos sino que, ellas, sean cabeza de proceso judicial en todos los casos y uno a uno irán cayendo pera que los que van subiendo, vean el destino que seguirán si en sus mentes agolpan intenciones de hacer del juramento tan solo una ficción cargada de lágrimas de utilería.

No hay comentarios:

Publicar un comentario