lunes, octubre 27, 2014

Una manifestación todopoderosa sobre el Paraguay, diluye y desvía tormentas



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Octubre de 2014: Los anuncios meteorológicos fueron claros y contundentes: “En octubre empieza una temporada de lluvias torrenciales y vendrá una segunda inundación que se prolongaría hasta marzo del 2015”. Se decidió que los damnificados de la primera riada no retornaran aun a sus casas ya liberadas de las aguas porque inevitablemente tendrían que volver a las alturas.

Los anuncios estaban respaldados en informes saltelitales y en modelos matemáticos que confirmaban la inminencia de una temporada de lluvias torrenciales para esta región. El fenómeno el Niño que ya había producido la más grande crecida histórica del Rio Paraguay, se convertía de nuevo en una amenaza.
En todo este tiempo, la Dirección de Meteorología lanzó varias alertas de tormenta que felizmente no se cumplieron, además de anuncios de torrenciales lluvias con granizadas que tampoco se produjeron.
Sé que muchos grupos de oración, han estado clamando por la protección de nuestro país de eventos meteorológicos violentos. No sabemos lo que va a acontecer en adelante, pero es evidente que estamos recibiendo una mano todopoderosa que actúa a nuestro favor. Habrá que mantenerse en oración. “Clama a mí, y yo te responderé y te revelaré cosas grandes e inaccesibles, que tú no conoces.” (Jeremías 33:3)
Los gráficos que publicamos revelan que una fuerza, apaciguó núcleos tormentosos que se cernían sobre territorio nacional. La fortaleza de su manifestación y la reiteración de su ocurrencia aleja toda posibilidad de casualidad, coincidencia, suerte. Pasaron de largo granizadas que no destruyeron, torrenciales lluvias no anegaron ni aportaron caudal al rio, los vientos no destecharon.

1 comentario:

  1. tratando fervientemente de demostrar un punto indemostrable. como dios reina tu mente esta en todo lo que ves,

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