
¿Por qué elegimos a Lugo? ¿Se acuerdan? Sencillamente porque estábamos hartos del monopolio del poder en manos del Partido Colorado luego de 60 años de gobierno, totalmente prostituido y cooptado por una camarilla enriquecida y con objetivos continuistas, apartado de los genuinos intereses ciudadanos.
El Partido Colorado había dejado de representar hasta a sus propios correligionarios que votaron por Lugo en gran mayoría.
La hipotética purificación en la llanuraIncluso pensamos que con la Justicia en contra, el Parlamento en contra y con el funcionariado público colorado respondiendo aún a caudillos colorados, probablemente Lugo no haría un buen gobierno pero al menos tendríamos un respiro mientras el Partido Colorado se purificaba en la llanura, se civilizaba para retornar en una de esas y cumplir otra función desde una estructura moderna y saneada.
Quien crea que el Partido Colorado se purificó ya en esta “corta” llanura y tiene las condiciones de volver con una visión moderna y sana, se engaña o
es dueño de una penosa ingenuidad. Apenas toque el poder, retornarán sus consabidos sátrapas.
Hemos visto que el Partido Liberal Radical Auténtico que a los tumbos “ha venido acompañando” a Fernando Lugo –hay que decirlo de alguna manera- sufre de los mismos síndromes antidemocráticos que el Partido Colorado.
Está
ávido de poder pero para perpetuarse en el poder y no para gobernar.Bueno, me dirán que Lugo también tiene su avidez. No vamos a discutirlo pero no es ni tiene condiciones de ser un partido jara.
Nosotros los ciudadanos lo llevamos ahí y hablemos claro:
no vemos candidatos razonablemente presentables merodeando por los costados del poder.Bisagra entre el viejo estilo y la modernidadSi lo trajimos a Lugo hasta aquí, es porque quisimos que fuera una articulación entre lo que fue y lo que debe ser. Que el país se sacudiera en este tiempo de sus fantasmas y se relanzara al futuro de otra manera, con instituciones renovadas, saneadas y nuestra ciudadanía fortalecida.
No hemos avanzado mucho en estos frentes y lo que vemos hoy es que los partidos tradicionales buscan los cofres públicos para utilizarlos a favor de sus grupos dominantes y que nosotros como ciudadanos, se lo permitamos, sería
un gesto suicida que la historia no nos perdonará.
No nos engañemosSi vuelven los colorados ¿Quiénes serán los primeros en aparecer? Galaverna será el primero. Hace tiempo que trabaja en la cocina del Partido Colorado para que eso ocurra. Y qué clase de gente vendrá con él. No vale la pena ni siquiera analizarlo.
Por el lado del PLRA se dibujan los perfiles de Blas Llano y Federico Franco. Pocas luces y especialidad en zancadillas políticas. Pretensiones personalistas….seamos claros. No hay vocación para resolver los grandes problemas nacionales.
¿Lino Oviedo? Está fuera de contexto. Un escombro con el que no vale tropezar.
¿Qué nos sobra? Un Fernando Lugo con más experiencia política. Nos hizo descansar de los escándalos de corrupción a los que nos tenían acostumbrados los gobiernos anteriores; ha mejorado la atención de la salud pública, está construyendo una nueva carrera civil en la función estatal; las finanzas están saneadas, la economía en crecimiento vigoroso, las relaciones internacionales en una nueva etapa y un proceso de saneamiento institucional que no debe interrumpirse.
Con logros históricos en su haber como el mejoramiento de las compensaciones del Brasil por el uso de la energía paraguaya de Itaipú y una impecable celebración del bicentenario con un inédito protagonismo ciudadano, se está ante la oportunidad magnífica de profundizar los cambios que han sido pocos pero significativos.
Si depende de nosotros los ciudadanos la reelección para no echar a perder lo que hemos conquistado, no veo otra salida hasta que me demuestren lo contrario.