viernes, abril 02, 2010

Contribuyente del último día sin multa


Fui a pagar impuestos municipales el último día sin multas. Podría mentir y decirles que esperé hasta el final porque como observador social necesito estudiar mejor el comportamiento del contribuyente pero no lo voy a hacer. Tampoco voy a autoflagerlarme de un modo inmisericorde y decirles que esto de ir a último momento esconde los vestigios de un evasor. Tampoco hasta ese extremo.

Me fui el último día porque sencillamente, porque.....la realidad es que no tengo una explicación para mi mismo pero que quede claro que pagué.
Lo interesante es saber que había gente en la cola, con el dinero necesario y sin problemas financieros, preguntando si era el último día de pago sin multas.
Pudiendo ponerse al día ya, aún estaba averiguando acerca de una oportunidad más para un tiempo de gracia y como quejándose por no haberse previsto una prolongación. Como que no era el cambio que los políticos prometieron.
Confieso que algún alivio sentí al escuchar que había gente así.
Pero efectivamente hay gente que estaba en la fila sin ningún sentido de compromiso ciudadano.
No les miento si les digo que existen quienes creen que los impuestos son simplemente una avivada de los políticos.
Lo que no se me ocurrió es pedirle prestado a una sobrina su bebé para evitar la fila como entendí que hay gente que lo hace.
Hay señales que dan la prioridad a padres con niños pequeños y entonces hay gente que no tiene pinta ni de madre ni de abuela, con un bebé ahí para estar en primer lugar sin esperar.
En realidad reflexioné sobre esa posibilidad pero llegué a la conclusión de que me falta fortalecer los músculos faciales para recurrir a ese expediente de prestar niños para ganar tiempo en las filas. Todo, a pesar de que me llevo bien con los pequeños a los que les caigo simpático. O sea, cualquier bebé me haría con gusto el favor.

Las últimas compras
Pero bueno, luego de pagar el último día sin multas mis impuestos, fui al supermercado a hacer las compras de Semana Santa con tanta mala fortuna que el 86,78% de los paraguayos pensó lo mismo.
Exactamente como los contribuyentes son los padres de familia que esperan hasta último momento para aprovisionarse de los elementos necesarios para recordar “La Ultima Cena”. Diría que los contribuyentes y los padres de familia, son los mismos.
Lo que pasa es que con tanta gente en el súper uno dice que las latitas de atún puede esperar una siguiente oportunidad.
El problema es que cuando llegué a casa, había una persona que no pensaba lo mismo y que me pidió que volviera al súper por las latitas.
Felizmente era Semana Santa y el espíritu de comprensión y tolerancia que este tiempo inspira, permitió degustar una ensalada sin atún y sin problemas.

2 comentarios:

  1. Marzha Navarro4/04/2010 9:38 a. m.

    MUY BUENA SU CRONICA Y CELEBRO QUE HAYA PAGADO SUS IMPUESTOS AUN QUE HAYA SIDO EN EL ULTIMO DIA SIN MULTAS, USTED ES UN BUEN CIUDADANO Y UN EXCELENTE ESCRITOR

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  2. Agradecemos el elogio impregnado de tono pascual.

    En cuanto a lo de escritor, caigo en la cuenta de que nos aproximamos a 900 artículos aquí en RESCATAR y se instala en algún lugar de mi mente la idea de escribir un libro sobre una perspectiva de nuestra visión sobre los acontecimientos que merecieron nuestra atención...para cuando superemos los mil artículos.

    Gracias Marzha

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