domingo, abril 11, 2010

La vaca sin casco

La motocicleta se está erigiendo en el vehículo nacional por excelencia. Su uso todavía tiene un elevado índice de fatalidad porque un elevado porcentaje de usuarios que se beneficia de las enormes facilidades de su adquisición, se lanza a las calles sin conocer las normas de tránsito y con un espíritu soberbio que por alguna razón le hace sentir como el único o el más importante usuario de una carretera.

El motociclista paraguayo circula por la derecha, la izquierda por el medio de una calle.
Realiza adelantamientos sin tomar precauciones y si es necesario sale de la calzada y circula por la vereda con el criterio de que tiene prioridad sobre el peatón.
Da la impresión de que personas nobles y prudentes, al subirse a una moto pierden todos sus perfiles intelectuales, morales y rompen con las normas de tránsito.
La motocicleta transforma a la gente.
Sin embargo, un breve análisis del contexto nos dice que efectivamente la motocicleta es el vehículo adecuado para nuestro país donde el trabajador raras veces debe recorrer entre su casa y su trabajo una distancia mayor de 15 kilómetros.
Facilita el estacionamiento, la maniobrabilidad y sobre todo en estos tiempos de encarecimiento de combustibles, es una solución económica al problema de la movilidad.
Paraguay carece de una Ley Nacional de Tránsito que distintos sectores de la sociedad reclamamos con urgencia.
No puede ser una adaptación ligera de legislaciones de otros países porque hay que contemplar necesariamente un capitulo especial para las motocicletas, tanto para resolver los graves problemas de seguridad que se presentan hoy como para prever la circulación de 500 motocicletas en el futuro cercano.
Y en ese futuro no puede estar ausente el transporte de cargas sobre dos ruedas como el hombre de la foto que lleva su mercadería al matadero.
La foto la recibí en un mail de gráficas jocosas de failblog.org y la extraje porque me inspiró este articulo.

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